Los suelos sanos son la base para la producción de alimentos saludables

¿Qué es un suelo sano?

La salud del suelo se ha definido como su capacidad para funcionar como un sistema vivo. Los suelos sanos mantienen una comunidad variada de organismos del suelo que ayudan a controlar las enfermedades de las plantas, insectos y malezas, forman asociaciones simbióticas beneficiosas con las raíces, reciclan nutrientes esenciales para las plantas, mejoran la estructura del suelo con efectos positivos para el agua del suelo y la capacidad de retención de nutrientes, y en última instancia mejoran la producción agrícola. Un suelo sano también contribuye a la mitigación del cambio climático, manteniendo o aumentando su contenido de carbono.

Los suelos y la seguridad alimentaria

L a disponibilidad de alimentos depende de los suelos: los alimentos nutritivos y de buena calidad y el forraje para los animales solo pueden producirse si nuestros suelos están sanos. Por tanto, un suelo vivo y sano es un aliado crucial para la seguridad alimentaria y la nutrición. En los últimos 50 años, los avances en la tecnología agrícola han llevado a un salto cualitativo en la producción de alimentos y han impulsado la seguridad alimentaria mundial. Sin embargo, en muchos países, esta producción agrícola intensiva ha empobrecido el suelo, poniendo en peligro nuestra capacidad para mantener la producción en estas áreas en el futuro.

“El problema de los suelos esta un poco relegado porque estamos problematizados con la fertilización, sin conocimiento y sin una receta básica. Estamos mirando del suelo para arriba: cómo viene el cultivo, el problema de las malezas, etc”

Con la masificación de la siembra directa nos olvidamos de pensar en la extractividad que le estamos provocando al suelo. Por eso debemos, de una u otra manera, volver a pensar cómo repondremos los nutrientes y cómo recuperaremos la estructura de nuestro suelo.

La importancia de “combinar siembra directa con labranza convencional, es decir, mezclar tecnología que conocemos pero que no estamos utilizando, para ponerla al servicio del suelo y de la producción agropecuaria”.

¿A qué debe estar atento el productor con respecto al suelo?

Principalmente a la estructura del suelo, dado que se está compactando. Una de las razones es el laboreo y otra es el excesivo paso de las herramientas por suelos blandos. Además la falta de nutrientes hace que el suelo se compacte más fácilmente.

Por todo esto, el productor tiene que saber que si su suelo se está compactando, entonces está perdiendo fertilidad estructural y física, corriendo el riesgo de transformarlo en suelo improductivo.

Desarrollar metodos de conservacion del suelos y llevarlos a la practica es el punto de partida para cuidar el medio ambiente, producir alimentos saludables y tener una produccion diversificada.-

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *