El Suelo: base de la producción

Los suelos son la base de la producción mundial de alimentos y deberían convertirse en un elemento clave de las políticas públicas.

El suelo, junto con el agua y el aire, es uno de los recursos naturales más importantes con los que contamos los seres humanos. En la agricultura se considera al suelo como la base para la producción de alimentos. Por lo que su conservación, entendiendo como tal, al uso de manera adecuada sin producir su deterioro (físico, químico y/o biológico), es muy importante.

Si bien los problemas derivados del uso intensivo del suelo no suceden en forma idéntica en todas las regiones productivas, pueden establecerse tendencias. Así entre las prácticas que contribuyen a la degradación de los suelos están la hiperfertilización (fertilización sin adecuarla a las demandas de los cultivos y a las características de los suelos), el agregado de enmiendas orgánicas sin control, el riego con aguas de baja calidad, entre otras.  Conduciendo a la ocurrencia de degradaciones físicas, físico-químicas, químicas y biológicas en el suelo. Que se manifiestan, en muchas ocasiones, en forma de salinización, alcalinización, perdida de materia orgánica, desequilibrios nutricionales, contaminación de las napas, disminución de la calidad de la producción, etc.

La degradación de los suelos es entonces, uno de los problemas más importantes a resolver, ya cuando los suelos pierden su capacidad potencial de producir alimento, por ser la base de la producción agrícola, se ponen en riesgo las necesidades económicas, sociales y ambientales de la población.

El suelo es la base de la producción mundial de alimentos, su cuidado es primordial para sostener la vida, la economía, el trabajo; de una Política Publica para su conservación se originan todas las Políticas Publicas de Arraigo, cuidado del medio ambiente, producción soberana de alimentos, trabajo rural digno e inclusivo y todo lo bueno que nos podamos imaginar

Los suelos son la base de la producción mundial de alimentos y deberían convertirse en un elemento clave de las políticas públicas.-

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